Ungüento
La subserie Ungüento funciona como
una extensión íntima dentro del universo
de Ruinas. Si la serie principal aborda el
derrumbe y la fractura estructural,
Ungüento dirige la mirada hacia el rostro
humano como territorio simbólico del
duelo.
Aquí, los retratos se deshacen y
recomponen mediante texturas, grietas
y signos esotéricos que evocan procesos
de sanación interior. Cada figura se
convierte en un “cuerpo‑recipiente”
donde el dolor se transforma en alquimia
emocional, actuando como un bálsamo —
un ungüento— que revela las primeras
formas de reconstrucción identitaria.